
El oro, considerado un activo refugio a lo largo de la historia, ha superado a mediados de octubre los 4.000 dólares por onza, habiendo aumentado su valor más de un 55% en lo que llevamos de año. Y parece que no dejará de crecer, ya que son muchos los analistas que apuntan que podría llegar hasta los 5.000 dólares en 2026. Las tensiones geopolíticas, la inflación o la volatilidad se erigen como las principales causas, ya que muchos inversores se ven empujados hacia activos más seguros.
No obstante, otros muchos también utilizan esta materia prima para diversificar y equilibrar su cartera de inversión con el objetivo de mitigar posibles riesgos futuros. De hecho, la revalorización de los metales preciosos también se ha extendido a la plata, que en su caso tampoco ha parado de crecer desde enero.
Con este escenario como telón de fondo, son muchas las personas, inversores o family offices que se están sumando a esta fórmula para aprovechar la actual coyuntura y seguir engrosando sus carteras. Uno de los principales dilemas a los que se enfrentan es decidir si adquirir el oro de forma virtual o física. Quienes prefieren la opción de acudir a una sucursal y salir de ella con monedas o lingotes deben hacer frente a un segundo inconveniente: ¿dónde guardarlo? Porque no vale cualquier lugar. La seguridad es primordial en casos como estos.
Según datos del Balance de Criminalidad ofrecido por el Ministerio del Interior, entre enero y junio de 2025 se han producido en España 50.713 robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones. Una realidad que está llevando a muchos compradores, tanto de oro como de otros metales preciosos, o a los que cuentan con objetos de valor, a querer guardarlos en un lugar seguro fuera de sus hogares o espacios de trabajo.
Y en Grupo Inviam tenemos mucho que decir a este respecto, puesto que conocemos esta situación de primera mano. En la Comunidad de Madrid, donde se encuentran nuestras instalaciones, durante la primera mitad del año se han superado los 5.900 robos con fuerza en dichos espacios, de los que casi el 50% se han producido en la capital.
Mantén tu oro a salvo
Desde que nacimos hace más de diez años, hemos visto cómo muchas sucursales bancarias han ido cerrando sus servicios de cajas de seguridad. Y, aunque la confidencialidad de lo que guardan nuestros clientes es absoluta, en los últimos meses hemos notado un crecimiento de la demanda, especialmente en el tercer trimestre.
En este sentido, su valor y portabilidad convierten al oro en un activo vulnerable ante robos. Por eso, si tú también eres uno de los muchos inversores que has visto en este metal precioso una oportunidad única, te contamos cómo podemos ayudarte a protegerlo. En Grupo Inviam, nuestras cajas de seguridad acorazadas cuentan con tres tamaños diferentes y tecnología biométrica de última generación para proporcionar un almacenamiento robusto y externo a tu domicilio. Además, nuestros servicios son flexibles y adaptados a las demandas específicas de cada cliente: ofrecemos visitas ilimitadas y hasta cinco personas autorizadas de forma gratuita.
Pero, ¿qué pasa si el oro sigue subiendo? ¿Sigue estando protegido con mi seguro? En Grupo Inviam ofrecemos una cobertura estándar de 25.000 euros por caja. Sin embargo, si alguno de nuestros clientes quiere ampliarla debido, por ejemplo, a la coyuntura actual, esta puede ser revisada para ajustarse a las necesidades de cada persona con la posibilidad de ampliarla hasta los 250.000 euros por caja.
En momentos de volatilidad, proteger los bienes más valiosos es clave. Transforma la preocupación por la seguridad en confianza para que puedas centrarte en seguir diversificando y haciendo crecer tu cartera de inversiones.